Micelios – Camino (2017)

Micelios – Camino (2017)

Después de tantos intentos fallidos, de proyectos inconclusos, de alineaciones rotas, de canciones sin grabar, el pasado jueves 7 de Diciembre quienes formamos parte de Micelios presentamos Camino, primer larga duración de la banda. Los sentimientos son tan variados como los matices en las diez canciones que conforman este trabajo. Pero uno de ellos lo compartimos todxs: satisfacción.

Micelios – Camino (2017)

Primero, el comienzo de un esfuerzo como el que conlleva a la realización de un Long Play en el contexto actual de la música independiente suele estar meses y años atrás de la fecha de lanzamiento. Y este caso no fue la excepción. Si quieres hacer algo bien, tienes que darte el tiempo para probar y fallar varias veces, hasta encontrar eso que sabías que estabas buscando pero no tenías ni idea. Suena ilógico, ridículo, pero en mi manera particular de ver este procesos, es cien por ciento neta real no fake.

Vargas y yo veníamos de una decepción musical de lo que fue el fin abrupto y sin gloria de She Likes Surprises, nuestro primer intento de hacer música juntos. Así que es Enero de 2016 decidimos regresar a ensayar las viejas canciones y pensar en hacer nuevas, mientras reclutábamos músicos que nos ayudaran a completar una nueva formación. La idea original era seguir siendo SLS, pero la serendípia nos tenía preparada una sorpresa en el camino.

Jose era un viejo conocido con el que Vargas había trabajado tiempo atrás en la grabación de unas canciones. Sin embargo, nos enteramos que Jose estaba buscando un proyecto y fue por eso que una noche lo invitamos al cuarto de ensayo. Al principio, como en toda nueva relación humana, hubo momentos incómodos y tan opuestos a esta idea romántica del “estábamos destinados a tocar juntos”. Pero no recuerdo si fue después del segundo o tercer ensayo que todo empezó a fluir. Habíamos encontrado al primer aliado.

Si quieres hacer algo bien, tienes que darte el tiempo para probar y fallar varias veces, hasta encontrar eso que sabías que estabas buscando pero no tenías ni idea.

Luego, mientras seguíamos armando canciones que nos iban alejando más de la idea original pero acercándonos a lo que parecía ser una nueva identidad, fuimos necesitando de alguien más que viniera a redondear el sonido. A darle esa figura definida y el sustento faltante para poder entonces hacernos llamar “una banda”. Mau, mi hermano, decidió un día acompañarme a estos ensayos de lo que él creía seguía siendo mi anterior banda. Al llegar, escuchó canciones nuevas que no había compartido con él antes. Al final del ensayo se acercó con una idea. “¿Me puedo calar como bajista?”. Unas semanas después nos reunimos, tocamos los cuatro y supimos que estábamos completos.

Nos mudamos a Reverphone, en donde pudimos continuar creciendo y armando las canciones que poco a poco se iban acumulando y reclamando su lugar. Fue ahí donde grabamos nuestro primer EP, Rizoma, y nuestro primer sencillo, Mandala.

Foto durante sesión grabación de las primeras maquetas en REVERPHONE, principios de 2017.

Para este momento, alguien más se había unido al proyecto. Verónica Rodríguez era ya parte del equipo y empezaba a guiarnos en cuestiones en las que francamente no habíamos podido antes de su llegada. Y le gustaba nuestra música, igual o más que a nosotros mismos. Mágico. Entonces lo supimos, estábamos listos para salir a la luz.

Los primeros dos shows en vivo estuvieron llenos de contratiempos y retos personales. Pero al final de cada uno de ellos nos quedó un sentimiento de satisfacción y orgullo. Señal inequívoca de que íbamos en la dirección correcta. O al menos en la que nos acercaría más a la meta.

Mudamos los cuarteles a Arandú Laboratorio Musical y decidimos dar el siguiente paso: música nueva. Había suficientes canciones en el catálogo como para pensar en el reto mayor: un larga duración. Fueron meses de pre-producción ardua pero provechosa. Las diez canciones que conformarían este disco quedaron listas e inmediatamente comenzamos a grabar.

Entonces lo supimos, estábamos listos para salir a la luz.

Fue aquí donde empezamos a contar con el talento del montón de personas talentosas que nos rodean. Amigxs músicos de bandas hermanas como Chesire, Habitantes, Punto de Fuga, Tesla Pox, Reviviendo Raíces, Above the Blue (entre otras más) fueron abonando, cada quien en su forma y estilo, a la creación de este disco. Desde colaboraciones, equipo, consejos y críticas. Todo sumó para lograr un sonido que reconocimos como nuestro, cuando juntos escuchamos las primeras mezclas.

En Micelios, al principio de este viaje, teníamos la firme intención de combinar otros aspectos de la expresión artística, no sólo la musical. Fue así que llegaron Grecia Morda y Ana Bejarano, quienes nos dieron la fuerza visual que hacía falta. A través de sus trazos y su lente fue que Micelios pudo terminar de tomar forma y convertirse en lo que es hoy.

Micelios. Foto por Ana Bejarano, 2017.

Todas estas personas y situaciones pasan desapercibidas al momento de compartir el enlace del disco en YouTube, o al darle play a Mil Universos en Spotify. Y si bien entiendo que así sea, porque siempre ha sido y siempre será, tampoco me iba a quedar conforme sin antes rendirles un breve homenaje. Aún así, en esta publicación me faltaron tantos nombres que afortunadamente sí están incluidos en los agradecimientos del formato impreso del disco. Si alguien ya lo tiene (o piensa adquirirlo), les recomiendo que lean esos nombres mientras escuchan nuestra música. Porque ningún esfuerzo es individual y cada uno de ellos cuenta.

A partir de ahora, nos toca viajar y tocar este disco a todas las personas que nos sean posibles. Y cada que lo hagamos no estaremos solos porque nos acompañarán siempre las personas que nos ayudaron a hacerlo. Estarán con nosotros en cada lugar y en cada escenario.

Porque ningún esfuerzo es individual y cada uno de ellos cuenta.

No bromeamos al decir que estamos en expansión, porque eso es lo que hemos estado haciendo todo este tiempo. Me intriga saber hasta dónde llegará este rizoma el próximo año. Pero si tiene la dicha de crecer tan bonito como lo hizo este 2017, entonces estoy listo para todo. Con una sonrisa y cerrando bien los ojos, fluyendo como hasta ahora lo hemos hecho.

Gracias infinitas por todo.

H.

www.miceliosmx.com

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No todos los errantes están perdidos

Es complicado hacer algo diferente. Y me refiero realmente diferente. Nunca sabes bien cómo o dónde comenzar. De inmediato te asaltan los miedos, las dudas. Te arrepientes y sientes ese impulso por volver y aferrarte de aquello que considerabas seguro. Pero el cambio también significa esperanza, hacer todo diferente significa comenzar desde cero. Hacerlo bien desde el principio.

Ahí me encuentro yo. Como un niño frente a los legos, de todos los colores, de todas las formas, listo para armar algo. Quizás a esa edad no conocíamos lo que significaba un bloqueo creativo. Porque emanábamos creatividad por todos lados. Pero cuando se tiene veintiséis y toda la vida la haz transitado por el camino seguro, se vuelve complicado comenzar a caminar por la cuerda floja. Pero sólo es cuestión de memoria, recordar los viejos tiempos donde (literalmente) todo era posible. Mira mamá, hice una pistola de rayos láser. Ahuevo.

Cuando se tiene veintiséis y toda la vida la haz transitado por el camino seguro, se vuelve complicado comenzar a caminar por la cuerda floja.

A este cambio de vida se debe la ausencia de actividad en este lugar. Pero creo que ha llegado el momento de empezar a poner las primeras piezas y comenzar a caminar hacia lo desconocido. Y siempre me ha servido de catarsis desbocar ideas aquí. Así que estamos de vuelta. Ojalá todo lo que tengo en mente llegue a materializarse. Cuando eso suceda, aquí podrán leer al respecto.

Si todo termina siendo un fracaso monumental, al menos este lugar podrá servir de ejemplo para todos aquellos que deseen aprender de los errores ajenos. El punto es que, de una forma u otra, todas esas noches de incertidumbre sirvan de algo.

Porque todo cambio es para bien, dicen los abuelos. Y además, perderse es bueno.

Existe esta presión social para ser productivo. Una presión que juzga a todo aquel que no pueda definirse dentro de una profesión aceptada. Tenemos que ser ingenierxs, doctorxs, arquitectxs, maestrxs, licenciadxs, lo que sea. Nos vemos obligados a medir nuestro valor según el papel que nos han dado en la escuela y ocupar ese lugar durante el resto de nuestras vidas. Pero caminar sin rumbo a veces es lo que necesitamos. Para aprender cosas nuevas, experimentar lo desconocido, descubrirse a uno mismo. Ser realmente quien siempre hemos querido ser.

Tolkien encontró las palabras exactas para describirlo, no todos los errantes están perdidos. Y yo quiero seguir perdido durante un rato más.

Calle Felicidad #420

La inspiración del poeta

La inspiración del poeta

El puntero brillando intermitente. La hoja en blanco. Hace algunas horas tenía tanto que decir y ahora que estoy frente al monitor… nada.

Buscar y encontrar esos momentos de inspiración es un problema común. Desde las primeras líneas de un ensayo hasta el cambio de verso a coro en una canción. Hay momentos donde simplemente nos sentimos secos, vacíos, obtusos. La inspiración ha decidido no visitarnos esta noche.

Precisamente platicaba sobre esto con una amiga hace unos días ¿Hay maneras de invocar a la inspiración al momento? ¿Puede uno sentarse frente a la computadora y empezar a escribir el mejor post de mi vida, simplemente con querer hacerlo?

Muchos tenemos nuestros trucos. Algunos les gusta prender velas y varas de incienso, poner la playlist que con tanto empeño armaron en Spotify con esos fines, se sirven esa bebida que nos ayuda a pensar más claro y nos concentramos en ser asombrosamente creativos. Sí, ya sé lo que están pensando. No siempre es así.

Haruki Murakami, en su libro De lo que hablo cuando hablo de correr, comparte sobre su técnica para encontrar la inspiración para escribir. Dicho de mejor manera, ni siquiera se preocupa por encontrarla. La entiende como una sensación caprichosa. En lugar de invocarla, decide sentarse y durante un par de horas concentrarse única y exclusivamente en escribir. Aunque no tenga una buena idea, o siquiera una idea del todo. Aunque sienta que todo lo que ha escrito es una basura. Él dice que simplemente se sienta a escribir, sin parar, durante un par de horas. Y de alguna forma, mientras se encuentra en ese estado de concentración y dedicación extrema, la inspiración termina por encontrarlo. De algo le debe haber servido hacer esto. El autor es uno de los más exitosos y admirados de los últimos años.

Yo, soy un tipo más bien desordenado. No podría hacer lo que él porque suelo tener problemas para enfocar mi atención en una sola cosa durante más de treinta minutos. Pero me conozco, y conozco mis gatillos emocionales. Escuchar el siguiente disco de mi lista de pendientes, avanzar un capítulo de alguno de los libros que estoy leyendo, ver esa película que me recomendaron pero que he ido posponiendo por estar ocupado. Luego, simplemente me siento y comienzo a crear. Borro y vuelvo a comenzar. De repente, como suspiro de alivio, se materializa frente a mí una buena idea. Magia.

Creo que todos, de una forma u otra, conocemos una manera para conocemos una manera para estimular nuestra creatividad. Saber los viejos trucos de otros nos puede ayudar a mejorar los nuestros.

Y ustedes ¿Tienen alguna receta infalible para invocar a la inspiración todos los días? ¿Cuáles son sus trucos?

La inspiración no se puede programar. Uno puede prepararse, estar dispuesto a recibir la inspiración, que es espontánea e imprevisible, contraria a las pautas de repetición y expectativa. La inspiración siempre es una visita inesperada. – John O’Donohue

Foto de portada: L’inspiration du poète, de Nicolas Poussin.